Ana Miméndez:

“Deberemos potenciar aún más las
relaciones y la confianza en el equipo”

Soy propietaria y gerente de una Franquicia Kids&Us en Santander, que tiene un equipo humano de 32 personas y proporciona servicios de enseñanza de idiomas a 1.100 familias (1.500 alumnos)

Como Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, desarrollé mi carrera profesional en el sector de la Banca, en el que estuve 14 años. Llegada la gran crisis del 2008 decido dar un paso hacia adelante y cambiar de sector por completo. Así creé mi empresa, una Franquicia Kids&Us de enseñanza de inglés para niños en mi ciudad. En la actualidad, soy como yo digo, gestora mancomunada con mi marido de una pyme que además incluye tres hijos de 14, 13 y 10 años y un perro. Todo un reto.

¿Qué afectación está teniendo para ti la pandemia de Covid-19?

A nivel personal está siendo muy duro emocionalmente. Cada día comienzo con fuerzas y con mis emociones gestionadas y a medida que avanza el día voy decayendo un poco… hasta que me doy cuenta de ello, tomo consciencia y reconecto de nuevo. 

Están ocurriendo muchas cosas a muchísima velocidad. Es todo tan intenso. Apenas he podido darme tiempo a mí misma para tratar de comprender algo. Me he focalizado en intentar estar lista cada día, recargada, para aceptar la realidad, todo lo que va sucediendo y ser capaz de dar una respuesta adecuada. 

A nivel profesional, imaginad, nuestra actividad de pronto se paró, dado que de un día para otro no se podía acudir de forma presencial a las clases. Afectación económica potencial brutal. 

Imprescindible minimizar daños de todo tipo (económicos, laborales, pedagógicos con los niños y sus familias). Una gran responsabilidad. 

Hemos tenido que reinventar muchas cosas casi de un día para otro y tomar muchísimas decisiones complejas y estratégicas para el buen rumbo de la empresa, de todos los empleados y de las familias, sin margen de tiempo ni de maniobra. Transformar la manera de hacer con tantos alumnos y un equipo de trabajo tan grande no ha sido fácil. Muy intenso, de verdad. Siempre pensando en el futuro, pensando en la vida de después, ahí es donde está mi foco. Creo que eso es clave. 

Cuando todo esto acabe y puedas retomar tu actividad normal, ¿qué cambios crees que vas a realizar en el corto plazo? 

Personalmente tengo claro que quiero bajarme del tren de alta velocidad en el que iba subida y apuntarme al movimiento slow. Cada cosa lleva su tiempo y tengo que aprender a aceptarlo. Igual que un bizcocho lleva su tiempo de cocción, cada proceso también lo lleva y a veces queremos acelerar esta cocción y no es bueno para nosotros mismos. 

A nivel profesional, tengo claro que deberemos potenciar aún más las relaciones y la confianza en el equipo. Esta crisis nos está haciendo volver a ver y valorar el factor humano. También a nivel de familias, que están ahí apoyando y colaborando con la mejor actitud posible. De verdad que si estamos saliendo de todo esto es porque lo estamos haciendo todos juntos. 

Y si bien la tecnología nos ha ayudado y mucho, detrás de cada conexión online hay un profesional, un teacher, una persona que se enfrenta a ello de la forma más vulnerable y humana posible. No nos podemos olvidar de ellos porque sin ellos la cadena no podría continuar. 

Entonces, ¿qué cambios u oportunidades vislumbras en el medio y largo plazo en tu ámbito de actuación que tú personalmente puedas aplicar, qué te propones hacer tú en particular? 

Bueno, es impresionante que un proceso así pueda ser tan transformador. Yo personalmente debo decir que he pasado de, inicialmente, no saber bien si la digitalización de las clases podía ser una buena solución, a tener claro que las clases online pueden ser incluso una gran oportunidad de crecimiento. Una forma de llegar a alumnos para los que las clases presenciales pueden no ser viables por horarios, incluso en franjas habitualmente no utilizadas, para muchas más edades, etc. O incluso para realizar tutorías o reuniones informativas de padres, que siempre tienen tantos problemas para cuadrar sus agendas y poder asistir. Múltiples posibilidades se abren ante nosotros que antes ni considerábamos. 

Además, tengo claro que es imprescindible también asegurar un equipo humano de calidad, con recursos formativos nuevos que les den nuevas herramientas y posibilidades. Formar al equipo para ser fuertes en el mundo online, creo que es nuestro nuevo reto. 

De hecho, me propongo plantear mi visión de este tema a la casa matriz de Kids&Us para que toda la red de franquiciados podamos seguir creciendo con estos planteamientos. 

En definitiva, ¿cómo crees que tu organización debería transformarse para volverse resiliente en el futuro? ¿Qué alternativas vislumbras, más allá de la socorrida (y no siempre efectiva) “reducción de costes”? 

Creo que de ésta habremos aprendido mucho. Me parece muy importante para conseguir todo lo comentado transformar conscientemente nuestra forma de acompañar a los equipos, a las familias y a los proveedores, ejerciendo un Liderazgo de Servicio totalmente orientado a ellos. Hacer fuertes a los equipos hará aún más fuerte y resiliente la empresa. 

Soy una persona muy humanista y creo firmemente que la persona es el eje central de toda posibilidad de desarrollo y mejora. Y eso significa crecer en la construcción de la Confianza, elemento mágico y angular que está faltando en nuestro país y nuestra economía.

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