Bibiana Infante:

“Cuando esto acabe, el mayor reto será conseguir mantener esta forma de vivir y de relacionarnos con los demás”

Soy Psicóloga, Miembro Fundador de la Asociación Disciplina Positiva España (ADPE), Speaker y Co-Directora de Centro Integral de Disciplina Positiva en Madrid

Tras más de 15 años como Psicóloga (M-14385) en el ámbito de la clínica privada, en el año 2012, decido redirigir mi trayectoria profesional hacia una labor más preventiva, ayudando a padres y maestros a preparar a los niños y a los adolescentes para la vida, bajo los principios de la Disciplina Positiva. 

Para quienes no sepan qué es la Disciplina Positiva, se trata de un modelo educativo, pedagógico y relacional, que permite comprender el comportamiento de los niños (y de los adultos) y la forma de abordar sus actitudes y emociones, para guiarles en su camino siempre de forma afectiva y, a la vez, firme y respetuosa para todas las personas implicadas en una relación.

Basada en la Psicología Adleriana (Alfred Adler), que a su vez fue heredada por su discípulo Rudolf Dreikurs y desarrollada finalmente en toda su extensión en los años 80 por Jane Nelsen (que es la autora y/o co-autora de toda la serie de libros de la Disciplina Positiva), se basa en la comunicación, el entendimiento y la empatía como pilares que permiten disfrutar de las relaciones familiares y da multitud de herramientas a los padres para entender el comportamiento de sus hijos (incluso cuando no es adecuado) y reconducirlo con respeto, sin luchas de poder ni castigos y siempre de forma positiva.

Es un enfoque que no incluye ni el control excesivo ni tampoco la permisividad. Se basa en el respeto mutuo y la colaboración, todo con la intención de enseñar al niño competencias básicas para una vida con sentido, pertenencia y contribución positiva.

Desde mi Certificación como Entrenadora por la Positive Discipline Association, PDA (EEUU) (en Familias, Parejas, Aulas y Organizaciones), me dedico, por tanto, a difundir la Disciplina Positiva a nivel nacional e internacional.

¿Qué afectación está teniendo para ti la pandemia de Covid-19? 

A nivel personal, debo decir que esta situación me está afectando de forma bastante equilibrada. 

Dado que no me ha tocado de forma directa y no he tenido personas cercanas enfermas, toda mi energía se ha centrado en apoyar, siguiendo en todo momento las pautas de prevención de contagios. Así, como madre de 2 hijos, cuido de mi familia y, sobre todo, me centro en que en casa exista un ambiente de bienestar emocional. 

En el ámbito profesional, bueno, se nos ha dado una curiosa paradoja. Y es que nosotros trabajamos y hablamos siempre de un enfoque de CONEXIÓN en las relaciones humanas y este aspecto justamente es el que se ha visto más afectado por el confinamiento y “aislamiento social”. Somos animales sociales y ello es lo que nos ayuda a sobrevivir y prosperar como especie. 

Asi que, hemos tenido que adaptarnos, como la mayoría de las personas, a las nuevas tecnologías. Y curiosamente, debo decir que éstas están haciendo posible e, incluso, destacable, mantener esa conexión social, aunque sea de forma virtual.

De este modo, los objetivos que me he planteado van en dos líneas muy marcadas:

  • Por una parte, como Co-Directora del Centro Integral Disciplina Positiva, he volcado mis esfuerzos en prestar de forma online todo el apoyo posible a las familias, para contribuir, en este ambiente general de crisis, a generar hogares armónicos y donde todos los miembros de la familia sientan que pertenecen y pueden contribuir positivamente en esta “nueva convivencia” tan y tan intensa. Para ello, he ampliado mis actuaciones online, tanto con talleres grupales, como con asesorías individuales.
  • Y, por otra, como Miembro Fundador de la Asociación Disciplina Positiva España (ADPE) y parte de su Junta Directiva, desde ella, hemos focalizado toda la energía en apoyar a l@s Educador@s Certificad@s en Disciplina Positiva, en darles recursos y herramientas que les permitieran a su vez seguir apoyando a las familias, parejas, docentes y organizaciones con los que trabajan en sus propios ámbitos de actuación, por toda España.

Cuando todo esto acabe y puedas retomar tu actividad normal, ¿qué cambios crees que vas a realizar en el corto plazo?

A nivel personal, creo que, gracias a la Disciplina Positiva, los cambios los estoy haciendo durante el propio confinamiento. 

Para mí, esta situación está siendo un enorme reto y, a la vez, una maravillosa oportunidad de aprendizaje. Y ello, en sí mismo, ha provocado en mí y mis hijos, el sacar y practicar todas esas habilidades de vida que fomenta la Disciplina Positiva, que nos equilibran emocionalmente: estamos siendo todos más solidarios, empáticos, cooperadores, compasivos, responsables y resilientes. 

Así que, a corto plazo, creo que cuando esto acabe, el mayor reto será conseguir mantener esta forma de vivir y de relacionarnos con los demás.

A nivel profesional, aunque, como he dicho, he descubierto las posibilidades del trabajo online, creo que retomaré lo antes posible las actividades presenciales para poder conectar de verdad con las familias y colegas de profesión.

Entonces, ¿qué cambios u oportunidades vislumbras en el medio y largo plazo en tu ámbito de actuación?

Tal y como muchos ya han comentado, pienso que la crisis de Covid-19 nos ha llevado a comprobar, entre otras muchas cosas, que el teletrabajo es de verdad posible. Con sus limitaciones, pero posible.

Yo creo que, en su justa medida y, siempre como complemento (y no como sustituto) de la actividad humana directa, puede ser de gran ayuda, especialmente en tareas de seguimiento y acompañamiento. Por tanto, creo que es una cuestión que se va a desarrollar enormemente y que todos aprendemos a integrarla de manera natural en nuestra nueva normalidad. 

En definitiva, ¿cómo crees que tu organización debería transformarse para volverse resiliente en el futuro? ¿Qué alternativas vislumbras, más allá de la socorrida (y no siempre efectiva) “reducción de costes”? 

Bueno, yo hace tiempo que aposté por dedicar mi trabajo y mi vida al desarrollo de personas, equipos y entornos cooperativos, respetuosos y armónicos, que creo que son las bases de la resiliencia. 

Así que me encantaría ser capaz de cumplir mi sueño: integrar Disciplina Positiva en la vida de todas las personas. 

Por ello, creo que la transformación deberá ir por ahí, por humanizar, bajo los principios de la Disciplina Positiva, las relaciones de las personas. Eso nos hará resilientes, ante todo lo que nos vuelva a ocurrir.

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