David Rueda:

“Creo que los equipos que consigan un alto prestigio digital generarán la confianza necesaria para ser validados como transmisores de información útil y fiable”

Desarrollo mi actividad como Gerente de Zona de una compañía biofarmacéutica (respondo esta entrevista a título personal)

Ocupo gran parte de mi tiempo poniendo todo mi empeño en que los pacientes con patologías respiratorias puedan vivir de la mejor manera posible. Éste es mi trabajo y mi ilusión. 

Y con este objetivo en mente, trabajo, desde mi posición, dando soporte a las sociedades científicas y a los profesionales sanitarios con proyectos que pretenden ayudar a mejorar la situación de dichos pacientes.

¿Qué afectación está teniendo para ti la pandemia de Covid-19? 

A nivel personal, durante un par de semanas, la familia sufrió momentos de mucha tensión emocional a causa de la hospitalización por Covid-19 de dos familiares cercanos, que felizmente ya están totalmente recuperados. 

Por otro lado, he vivido las molestias del confinamiento. Sin embargo y, por fortuna, durante este período he podido seguir teletrabajando y aportando mi granito de arena para ayudar a superar esta crisis sanitaria. Además, al estar en contacto directo con profesionales sanitarios que están en primera línea, he podido empatizar con su sacrificio y esto, sin duda, me ha ayudado a relativizar los inconvenientes del encierro.

En cuanto al aspecto profesional, he pasado hasta por cuatro fases… de momento. Una primera de desconcierto en la que no sabía que estaba ocurriendo realmente y lo único que podía hacer era trasmitir calma al equipo. Una segunda etapa en la que recabé toda la información posible para intentar salir de esa incertidumbre tan incómoda. La tercera ha sido de activación y en ella lo que hemos intentado ha sido reorganizarnos para ofrecer nuestra ayuda tanto a las sociedades científicas, como a los profesionales sanitarios y a la administración sanitaria. 

Y en este preciso instante estoy en una fase de desarrollo en la cual estoy implementando proyectos de manera virtual y planificando la posible vuelta a la nueva normalidad.

Cuando todo esto acabe y puedas retomar tu actividad “normal”, ¿qué cambios crees que vas a realizar en el corto plazo?

Desde mi punto de vista, este término de nuevo acuño refleja simplemente una aceleración de los acontecimientos que acortará los plazos para lo que llamaríamos simplemente “normalidad” dentro de unos años. 

Por otro lado, creo que será una etapa llena de desafíos en las interacciones humanas en la que los early adopters vivirán en el paraíso de lo virtual y los más rezagados una especie de infierno por niveles al modo de La Divina Comedia

Tengo la sensación de que vivimos un ascenso de lo virtual y lo digital sin medida que nos saturará y nos hará darnos cuenta de que éste no es el modelo de interacción adecuado.

Personalmente pienso que este modelo evolucionará hacia uno mixto, en el que lo virtual y lo digital serán meras herramientas a disposición de las interacciones presenciales o para sustituirlas cuando exista algún impedimento que no permita el face to face

Entonces, ¿qué cambios u oportunidades vislumbras en el medio y largo plazo en tu ámbito de actuación?

En mi sector los cambios son evidentes. En estos momentos existe una carrera contrarreloj a nivel mundial por desarrollar, por un lado, vacunas para inmunizar a toda la población y, por otro, tratamientos efectivos para luchar contra la enfermedad que genera este virus. 

Todas las compañías biofarmacéuticas tienen el objetivo de salvar vidas y proteger a la población del Covid-19 y están destinando una cantidad de recursos sin precedentes para lograr este objetivo cuanto antes. 

Por tanto, es evidente que en estos momentos el Covid-19 es la mayor preocupación sanitaria a nivel mundial. Sin embargo, creo que no debemos olvidarnos de los millones de pacientes que sufren el resto de las patologías y que éstas se deben seguir tratando con los mejores fármacos posibles y la investigación que ya se estaba realizando deberá de continuar. 

Y para lograr desarrollar toda esta investigación es necesaria la colaboración a nivel global de la comunidad científica. En la era pre-Covid-19, además de compartir sus descubrimientos virtualmente mediante teleconferencias o con publicaciones en revistas especializadas, se celebraban sus congresos y reuniones, a través de los cuales se aceleraba la trasmisión de nuevos hallazgos dentro de la propia comunidad. En estos momentos, esta transferencia se está realizando exclusivamente en formato virtual por pura necesidad, no por ser la manera más eficiente. Así que creo que también deberemos buscar la forma de reactivarlos lo antes posible, en cuanto sea seguro para la salud.

En mi caso particular, cómo ya he comentado anteriormente, me encuentro en esa fase de transición necesaria desde la implementación del modelo de interacción actual, exclusivamente virtual, hacia otro modelo evolucionado de interacción más eficaz y más humana, que considero imprescindible.

En definitiva, ¿cómo crees que tu organización debería transformarse para volverse resiliente en el futuro? ¿Qué alternativas vislumbras, más allá de la socorrida (y no siempre efectiva) “reducción de costes”? 

Algo más para tener en cuenta en el futuro y que hemos aprendido durante esta crisis sanitaria es la desinformación por exceso de información. 

En esta situación de extrema urgencia, cuando la información fiable era más necesaria que nunca para poder actuar rápido, nos hemos encontrado cantidades ingentes de datos prácticamente imposibles de clasificar y, en muchos casos, aparentemente contradictorios que han provocado el efecto contrario al que pretendían, que no era otro que arrojar luz. 

Esto es debido en gran parte a la novedad que supone la enfermedad, pero también a la velocidad de trasmisión que permite el mundo digital y al desbordamiento de los filtros habituales que se suponen en las publicaciones de carácter científico. 

Por este motivo, estoy convencido de que para tener equipos de alto desempeño será necesario contar con profesionales que manejen las herramientas del mundo virtual y que a la vez sean capaces de crear su propia marca personal digital de prestigio, forjada, eso sí, a base de interacciones presenciales. En resumen, creo que los equipos que consigan un alto prestigio digital generarán la confianza necesaria para ser validados como transmisores de información útil y fiable.

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