¿Empezamos hoy a reconstruir un futuro resiliente?

Caramba. Estábamos preparados para muchas cosas, pero no para esto ni con esta dimensión… ¿Quién podía imaginarlo? 

¿Estábamos yendo a toda velocidad y sin frenos por una carretera de esas de curvas de infarto con acantilados mortales a los lados y esto no ha sido más que una de las muchas alternativas posibles a tan suicida trayecto? 

Sea cual sea la razón o el porqué de todo esto, parece que hemos tomado conciencia colectiva súbita de nuestra tremenda fragilidad como especie, pese a vivir probablemente en el momento histórico de mayor desarrollo científico, tecnológico y social de la historia de la humanidad. Y esto tampoco nos había pasado nunca antes. 

No cabe duda de que esto marcará un antes y un después. Nada ni nadie pasa por un proceso así y luego sigue como si nada hubiera pasado. Muchas cosas cambiarán seguro…, pero ¿cuáles exactamente?, y ¿en qué modo serán distintas? 

(Heo Ran / Reuters)

Son muchos los expertos que se aventuran a prever escenarios futuros. Se estiman ya importantes cambios a diferentes niveles: 

  • A nivel económico, con previsión de una más que probable recesión que hará caer el PIB mundial entorno a un 1%. También se prevé una afectación del consumo por una pérdida todavía mayor de la ya trastocada confianza de las personas. ¿Y por sectores? ¿Qué va a pasar con los tan comentados sistemas de salud pública nacionales? ¿Y con las empresas farmacéuticas? ¿Y con la automoción, crítica en nuestro país? ¿Y con el sector servicios (con el turismo, tan importante para nosotros, a la cabeza)?
  • A nivel tecnológico, con incertidumbre sobre dónde va a llevarnos la IA y los sistemas de vigilancia personal, pero con la aparente certeza de que nuevas formas de organización del trabajo y del aprendizaje (con mucho más peso para el teletrabajo y la formación a distancia) pueden haber llegado para quedarse. Tanto como la impresión 3D. 
  • A nivel social y personal, donde se intuyen cambios importantes en los sistemas de valores (y de creencias), con el posible replanteamiento de sentido de nuestras vidas y de nuestras propias profesiones y ocupaciones, además de un movimiento aún mayor hacia lo colectivo, con un nuevo foco en el humanismo. 

Y en todos estos escenarios, una habilidad parece adquirir protagonismo por encima de las demás: la resiliencia transformadora, la capacidad de adaptarse, reinventarse y crecer constantemente. Vamos a tener que hablar probablemente de cómo construir un nuevo mundo resiliente, ciudades y pueblos resilientes, organizaciones resilientes, comunidades y personas resilientes, capaces todos ellos y ellas de sobrevivir a diferentes (e impredecibles nuevas emergencias) y de seguir generando incluso sostenible, pero no sólo a nivel económico sino también o, quizá, sobre todo, a nivel ético y social. ¿Qué nuevas oportunidades aparecen? ¿Qué cambios serán precisos?

¿Y por qué no aprovechar justamente este nuevo espíritu de comunidad para reconstruir el futuro entre todos y comprender qué significa crear ese nuevo futuro resiliente

Y así, he pensado que mi aportación pueda ser acompañar a mis clientes, a mi familia, a mis amigos, a quién quiera, inspirándoles, motivándoles a hacer ese tipo de reflexiones en relación a sus propios futuros, tanto a nivel personal como profesional en sus ámbitos de influencia. Siempre a través de un diálogo socrático, siempre a través de la pregunta. Investigando, proponiendo. Para poner su mente, como dirían los anglosajones, in the mood of reconstruction (en estado de ánimo para la reconstrucción). 

Con esa intención quiero dar inicio a una serie de entrevistas a personas de mi entorno relacional directo, de diferentes ámbitos y sectores profesionales que nos aporten su visión sobre qué puede ser interesante transformar en ese futuro resiliente en su ámbito directo de influencia y actuación. En su vida. En su propio negocio. Para ver si la próxima vez la cosa no nos pilla tan a contrapié. 

¿Quieres aportar tu visión? 

P.D. Por favor, ruego visión lo más apolítica posible, esto no va de colores ni de partidos políticos; nada más lejos de mi intención que crear panfletos ni anti ni pro gobierno central o gobiernos autonómicos. Gracias. 

Proceso de participación 

1. Si te apetece participar aportando tu visión sobre tu ámbito de negocio, basta con me des tu ok por este mismo medio (email) y que me envíes una foto tuya, que será la que aparecerá publicada en la entrevista. A la recepción de tu ok y de la foto inmediatamente te enviaré la entrevista personalizada para que la puedas leer tranquilamente y completar por escrito. Será breve, no más de una cara. 

2. Las entrevistas las realizaremos, por tanto, por escrito (para evitar edición de vídeo o audio). Si tienes alguna duda y/o además me quieres aclarar o contarme por teléfono las respuestas, no habrá problema. Estaré a tu total disposición. Llámame cuando consideres.

3. Una vez validada por ti, la entrevista definitiva será publicada por mí en mi web y también en Linkedin y Facebook, generando visibilidad para ti y tu organización (y para mí también, claro) a través de esos medios en una estrategia win-win para ambas partes. Tú también recibirás la entrevista definitiva en formato pdf para que la puedas usar como te convenga. 

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