Judith de la Rosa:

“Trabajamos y trabajaremos por el disfrute máximo de nuestros clientes, pero también para que se conviertan, como nosotros, en embajadores, en prescriptores de la necesidad de preservar los tesoros que el océano contiene”

Soy guía de buceo y co-fundadora con mi pareja Hassan Shareef de Submaldives, compañía especializada en cruceros de buceo de vida a bordo en Maldivas

Para explicar un poco más qué hacemos, os diré que nuestra compañía se dedica a realizar cruceros de buceo recreativo en las aguas del Océano Índico en Maldivas. Eso significa que cada semana realizamos una ruta (que varía y se adapta a las condiciones de cada momento) en barco para descubrir a nuestros buceadores las maravillas de los fondos marinos de Maldivas, únicos en el mundo. Así que cada semana buceamos con tiburones (incluyendo al tiburón ballena), mantas y todo tipo de vida marina de arrecife. En estos momentos tenemos dos barcos. Uno de ellos, en el que yo vivo y trabajo cada día, da cabida aproximadamente a 20 buceadores a la semana y opera mayoritariamente con clientes de España que, por ser mi país, es un mercado a mi cargo. Y en el otro barco operamos con clientes del resto del mundo. En total recibimos cada año alrededor de 1.300 buceadores.

¿Qué afectación está teniendo para ti la pandemia de Covid-19? 

A nivel personal ha sido un parón en seco que no me esperaba en absoluto. Al principio me lo tomé como unas “vacaciones forzosas”. Teniendo en cuenta que mi trabajo requiere dedicación 7 días x 24 horas cada semana, supuso inicialmente un tiempo de relax que no tenía desde hacía muchos años. Hay que tener en cuenta que yo vivo y trabajo en Maldivas desde hace más de 18 años. 

Pero poco a poco todo esto ha ido tomando una dimensión enorme y las terribles circunstancias que estamos viviendo todos me han hecho sumirme en una gran tristeza.

Ahora, después de más de un mes en casa lo que intento valorar es el tiempo con la familia y el que puedo dedicar a hacer tareas que hacía mucho tiempo que había dejado apartadas: ordenar los discos duros, fotos y recuerdos que por fin tengo en su lugar. 

Creo además que son momentos para reflexionar y volver a valorar las cosas que realmente importan. De apoyarnos, de cuidarnos los unos a los otros. Y momentos para pensar efectivamente en cómo aprovechar todo lo que esto nos enseñe para que el futuro sea mejor.

A nivel profesional, pues podéis imaginar. Somos sector ocio y nuestra actividad incluye imperiosamente vuelos internacionales, así que estamos completamente parados y con la incertidumbre total de no saber cuándo vamos a poder volver al azul. Lo echo profundamente de menos, aunque por otra parte el océano está respirando, se está recuperando cada día que pasa y cuando volvamos nos recibirá con seguro con una exuberancia de vida extraordinaria.

Cuando todo esto acabe y puedas retomar tu actividad normal, ¿qué cambios crees que vas a realizar en el corto plazo?

Me parece que hay un mensaje claro que nos ha enviado la Tierra: y es que debemos cuidarla si queremos seguir formando parte de ella. Me emociono al saber que hoy por primera vez en años se pueden ver delfines en los canales de Venecia o que al salir a los balcones se sienten aromas que nunca habíamos percibido en nuestros lugares habituales de residencia. 

La Tierra es generosa y lo demuestra rápidamente, pero hay que escucharla. Espero que lo sucedido nos dé que pensar y que en un futuro sin pandemias ni cuarentenas podamos lograr recuperar y equilibrar la armonía de nuestro planeta evitando destruir aquello que no nos pertenece, solo compartiendo y amando a todo ser vivo.

Para mi eso significa que voy a seguir promoviendo e incrementando mis actividades de defensa de los océanos. Yo colaboro de forma habitual, ya desde bastante antes de la pandemia, con dos ONGs. Una, Manta Trust, para la conservación y protección de las mantas en Maldivas y en mundo. Y otra, Parley, que aborda las amenazas del plástico en los océanos. De hecho, soy embajadora de Parley en España y como parte de mis responsabilidades en el ejercicio de esa tarea me dedico a dar charlas y sesiones formativas en colegios para concienciar a los más pequeños, que en definitiva son la generación futura que deberá alzar la nueva voz de los océanos. 

En estos momentos también estoy dando ya charlas constantes en redes, de la mano de centros de buceo en España que viajan con nosotros, agencias de viajes colaboradoras, revistas especializadas, etc., sobre la vida marina para que, a través de un conocimiento más profundo, podamos trabajar por preservarla. Como dijo Cousteau, “proteges lo que amas, amas lo que conoces y conoces lo que te enseñan”. 

Entonces, ¿qué cambios u oportunidades vislumbras en el medio y largo plazo en tu ámbito de actuación?

Bueno yo pienso estos días que, a partir de ahora mucho más si cabe, Maldivas va a seguir siendo el gran paraíso en la Tierra. 

No dejo de leer noticias de allí y creo que es preciso decir que Maldivas, a día de hoy, tiene registrados únicamente 85 casos (45 de los cuales son turistas extranjeros o trabajadores turísticos expatriados) y ningún fallecido por la pandemia (para una población de unos 400.000 habitantes).

Por otra parte, es preciso tener en cuenta que el turismo es el componente número uno de PIB maldivo (con más de 2/3 del total). Eso significa, claro, que la afectación en su economía está siendo descomunal, pero a la vez que la atención y los medios que se están articulando ya para su recuperación van a ser también extraordinarios, con medidas financieras de ayuda sin precedentes y protocolos de actuación claros. 

Y eso creo que es una gran y maravillosa perspectiva para nosotros, que nos obliga, eso sí, a pensar y trabajar en los muchos cambios que tendremos que incorporar para asegurar la salud de la gente de Maldivas, de nuestras tripulaciones y, por supuesto, de nuestros Clientes. 

Nosotros nos estamos preparando tanto para el mejor escenario (que podamos empezar a operar en Junio-Julio, que es lo que confía hacer el gobierno maldivo) como para el peor (que podamos volver a hacerlo en Septiembre-Octubre). 

En cualquier caso, ya estamos pendientes y analizando los protocolos sanitarios a múltiples niveles:

  • En primer lugar, las compañías aéreas y múltiples organismos relacionados están revisando los protocolos de vuelos internacionales para hacerlos seguros. Se está hablando de que probablemente se embarcarán menos pasajeros por vuelo para que se puedan sentar más espaciados, se les dotará siempre de mascarillas de seguridad y en todas las filas, asientos, etc. habrá disponibles dispensadores de hidrogeles alcohólicos. Además, las compañías aéreas están revisando los sistemas de ventilación de todos sus aparatos para que también se vayan rociando constantemente soluciones purificadoras del aire, que aseguren la calidad necesaria de éste.  
  • Todos los aeropuertos internacionales de Maldivas han instalado ya cámaras de detección térmica para detección de casos en destino y se han establecido instalaciones de cuarentena en todas las islas designadas de las 1.192 que componen el archipiélago. Todo ello con el fin de asegurar que Maldivas va a seguir siendo un país sanitariamente seguro al 100%.
  • El gobierno además está trabajando en la elaboración de los protocolos de seguridad y sanitarios que todos los hoteles, resorts y barcos deberemos cumplir y a los que estamos totalmente atentos (mi pareja y socio Hassan Shareef, maldivo, está allí, completamente pendiente de estas cuestiones). Ello incluirá probablemente protecciones físicas para nuestras tripulaciones, realización de tests periódicos a todos ellos, sistemas de dispensado de hidrogeles en múltiples puntos de los barcos, etc. 

 Junto a todo ello, estamos obligados a estar en permanente contacto y comunicación con todas nuestras agencias colaboradoras, para que estén al tanto de todas estas cuestiones y puedan informar adecuadamente a todos los Clientes.

En definitiva, ¿cómo crees que tu organización debería transformarse para volverse resiliente en el futuro? ¿Qué alternativas vislumbras, más allá de la socorrida (y no siempre efectiva) “reducción de costes”? 

Desde un punto de vista exclusivamente económico, hemos aprendido lo importante de diversificar mercados. Y eso no va de reducir costes, al contrario. Nosotros tenemos claro que deberemos abrir nuestra comunicación a nuevos países, tales como los países del centro y este de Europa (Bélgica, Suiza, Chequia, Hungría, etc.), Australia, Nueva Zelanda, etc. 

Pero sobre todo, a mí me gusta pensar que realizamos una actividad de ocio, pero de ocio 100% responsable y sostenible. Nosotros, como digo siempre, trabajamos y trabajaremos por el disfrute máximo de nuestros clientes, pero también para que se conviertan, como nosotros, en embajadores, en prescriptores de la necesidad de preservar los tesoros que el océano contiene. 

Y eso no es una simple cuestión romántica, no, ni mucho menos. 

Los océanos del mundo, cuando se encuentran en un adecuado equilibrio de temperatura, química, corrientes y vida, mueven sistemas que hacen que la Tierra sea habitable para la humanidad. Nuestras precipitaciones, el agua potable, el clima, el tiempo, las costas, gran parte de nuestros alimentos e incluso el oxígeno del aire que respiramos provienen, en última instancia del mar y son regulados por éste. 

Sin embargo, en la actualidad, existe un continuo deterioro de las aguas costeras, debido a la contaminación y la acidificación de los océanos, que está teniendo un efecto adverso sobre el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad, y que también está afectando negativamente a la pesca de pequeña escala.

Por tanto, la gestión prudente de este recurso esencial que son los océanos es una imposición imperiosa para un futuro sostenible. No es una elección. Es una necesidad. Y, además, muy urgente. Espero que seamos entre todos capaces de tomar cartas en el asunto. 

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